Chile enfrenta al menos dos importantes desafíos para alcanzar el desarrollo: el incremento significativo de su productividad (I) y la disminución en los niveles de desigualdad (II). Al observar sociedades que han logrado un equilibrio entre bienestar e integración social, encontramos la combinación de un buen desempeño empresarial que genera crecimiento junto a políticas laborales activas impulsadas por los gobiernos para incorporar a los más desfavorecidos al mundo del trabajo, elementos fundamentales para alcanzar el desarrollo que nuestro país requiere.

  1. Generar políticas públicas responsables: Planteamos la necesidad de apoyar la propuesta de la Comisión Nacional de Productividad para exigir que las leyes y programas de gobierno contengan una evaluación de los efectos sobre la productividad laboral, sin olvidar por supuesto, la consideración de las potenciales consecuencias en la participación laboral y el desempleo estructural.
  2. Fomentar la adaptabilidad laboral: La posibilidad de contar con trabajadores con múltiples capacidades genera eficiencia evidente en los procesos productivos y de generación de servicios. Estos a su vez permiten una mejor utilización de los recursos y generan mayor agilidad y capacidad de respuesta de las empresas frente a los continuos cambios del mercado en un entorno competitivo.
  3. Impulsar la ejecución de buenas prácticas laborales. Creemos necesario contar con una agenda activa impulsada por el Estado para: la certificación, difusión, asesoría e incentivos para la implementación de buenas prácticas laborales que tengan un impacto directo sobre la productividad de los trabajadores chilenos. Hay que recordar que las empresas chilenas logran aproximadamente un tercio de la productividad que sus referentes internacionales23 en los diferentes sectores de la economía. Esta política debiese estar focalizada en generar las condiciones y los incentivos para la aplicación masiva de este tipo de herramientas en todo tipo de empresas (incluyendo pymes).
  4. Incrementar la capacitación para primeros empleos: Miramos con preocupación los obstáculos que surgen a la hora de insertarse por primera vez en el mundo laboral, por eso creemos pertinente crear programas de capacitación para personas que deseen empezar a trabajar. Estos programas deben ser construidos en base a las necesidades de los empleadores y deben estar dirigidos tanto a hombres y mujeres, sin distinciones de género.
  5. Incentivar que las empresas realicen capacitación continua a sus trabajadores: Esto permitiría contar con una mano de obra más calificada, más productiva y en caso de eventual pérdida de trabajo, que el o la trabajadora tenga mayores posibilidades de empleabilidad. En este sentido se propone reformar e incrementar el beneficio tributario que otorga la franquicia SENCE, flexibilizando los contenidos y formatos de capacitación incorporando tecnologías que permitan su fiscalización apropiada y cuyo otorgamiento esté asociado a certificaciones de competencias efectivas.
  6. Contar con un sistema de formación de competencias laborales: Este debe considerar tres elementos centrales: la evaluación de las competencias, su capacitación y posteriormente su certificación. Junto a ello se requiere de un adecuado sistema de intermediación laboral que permita la rápida y adecuada inserción laboral y permanencia en el mercado de trabajo, particularmente de quienes han sido postergados: mujeres y jóvenes vulnerables. En cuanto a la evaluación, es necesario reforzar y perfeccionar el trabajo que realizan instituciones como “ChileValora” 24 en el levantamiento de competencias sectoriales para determinadas funciones y cargos.
  7. Generar programas de capacitación del Estado: Creemos que el énfasis de la estrategia nacional de capacitación debe estar orientada a la descentralización de los recursos, a generar programas de largo plazo que logren instalar efectivamente las competencias que los trabajadores requieren y que ello se traduzca en mayor empleabilidad y aumento de ingresos. Los fondos públicos que hoy asigna la franquicia SENCE de manera centralizada podrían redestinarse a organismos especializados dentro del Estado para desarrollar programas de capacitación (en colaboración con los sectores empresariales pertinentes), con las características y el foco que permitan una inserción real de los participantes al mundo laboral o que generen actualización de conocimientos relevantes para los trabajadores participantes.
  8. Reducir jornadas de trabajo.:Creemos necesario contar con una jornada de trabajo flexible, reduciendo gradualmente la jornada de trabajo ordinaria actual de 45 horas. Las jornadas deben ser acordadas dentro de la empresa por trabajadores y empleadores. Lo anterior permitiría un mayor nivel de productividad a través de más y mejor capacitación en el mediano plazo, con un mayor nivel de calidad de vida como beneficio adicional.
  9. Impulsar el “contrato especial joven”: Este tipo de acuerdo laboral permitiría una mayor inclusión de los jóvenes al mercado del trabajo formal, donde deben ser incluidas las limitaciones correspondientes para evitar abusos en su aplicación por parte de las empresas. Para acceder a este tipo de contrato se deberá contar con los requisitos y alcance específico para llegar de manera precisa a los jóvenes que efectivamente requieren apoyo con este tipo de programas.
  10. Crear más y mejores establecimientos para el cuidado de nuestros niños: Chile tiene una de las tasas más bajas de participación laboral femenina. El instrumento más importante para salir adelante y evitar situaciones de vulnerabilidad es incrementar significativamente el número, calidad y ubicación de salas cuna y jardines infantiles. La cobertura de establecimientos que cuiden a los niños y su ubicación geográfica estratégica en relación a domicilio, lugar de trabajo y horarios de funcionamiento son clave como factor habilitador para un mayor acceso de sectores vulnerables a un trabajo digno y estable.
  11. Lograr la Igualdad normativa: Para lograr una efectiva inclusión en el mercado laboral, especialmente de las mujeres, es necesario modificar las regulaciones laborales que permitan que ellas efectivamente promuevan la responsabilidad compartida de hombres y mujeres en el cuidado de los niños. Aquí se hace particularmente relevante apuntar desde la política pública a un cambio en el concepto de maternidad por el de parentalidad, poniendo el énfasis en que la crianza y cuidado de los niños y niñas es una responsabilidad compartida entre ambos padres o cuidadores legales, según sea el caso.
  12. Coordinar las necesidades del mercado laboral con la Inmigración: Como Ciudadanos se nos ha vuelto necesario reconocer la importancia que reviste la inmigración para nuestro país, debiendo ser el mercado laboral uno de los más importantes factores de integración para los extranjeros a la sociedad chilena. Por esto creemos que se les debe asegurar el acceso a las mismas oportunidades laborales que a los chilenos. Para ello se debe implementar una mayor fiscalización que evite el abuso y se deben desarrollar programas de apoyo adecuados que orienten a la población inmigrante a la hora de buscar trabajo.
    Además, creemos necesario contar con una nueva institucionalidad de inmigración orientada hacia los sectores productivos que lo requieran.
  13. Terminar con la discriminación laboral: Se ha vuelto necesario dar a conocer el conjunto de prácticas que deben ser evitadas por las empresas para no cometer actos de discriminación arbitraria. Para esto creemos necesario implementar una estrategia de difusión dirigida a empleadores, corporativos y a la población en general, cuyo contenido sea un listado de las conductas que constituyen actos de discriminación arbitraria en consideración al sexo, edad, orientación sexual, nacionalidad, raza o religión, entre otras. Ello podría concretarse incluyendo consideraciones relativas a la diversidad y no discriminación en los Códigos de Ética de empresas, en sus memorias, en las capacitaciones que realizan, entre otras instancias.
  14. Crear más empleo: Proponemos revisar los programas para generar empleo, tales como el subsidio al empleo joven, de manera de hacerlos más eficientes y eficaces. Adicionalmente planteamos promover el teletrabajo de manera de otorgar mayor flexibilidad a mujeres y jóvenes que hoy día no cuentan con una fuente de ingreso. Lo anterior también podría impulsarse de manera más decidida instalando un incentivo a aquellas empresas que utilicen de manera relevante al teletrabajo.
  15. Diversificar las fuentes de trabajo: Como partido creemos necesario apoyar las medidas de diversificación sectorial hacia segmentos de mayor valor agregado y la promoción de la exportación de servicios, especialmente aquellos intensivos en capital humano.
  16. Poner el foco en las personas: En Ciudadanos creemos que es prioritario fortalecer el seguro de cesantía y apuntar a una disminución de las indemnizaciones por años de servicio. Con ello se liberaría y flexibilizaría el mercado laboral, permitiendo la movilidad de trabajadores hacia los sectores económicos que demanden más capital humano. A su vez creemos necesario proteger al trabajador (sus ingresos) y no su puesto de trabajo, como ocurre en la actualidad. Ello permitiría eliminar ciertas rigideces que hoy presenta el mercado laboral, las que definitivamente no favorecen el sano dinamismo de una economía globalizada y moderna.
  17. Desarrollar relaciones colaborativas entre la administración de las empresas y sus sindicatos: Proponemos reconocer la importancia de los sindicatos para un mercado laboral maduro y equilibrado. En consecuencia, creemos que es imperativo capacitar a dirigentes sindicales y propender a una relación colaborativa con el empleador para el bienestar de nuestros trabajadores y la defensa de sus derechos.
  18. Impulsar la transparencia Sindical: Desde el lado de la gestión sindical se deben revisar ciertos elementos para permitir un funcionamiento transparente y a favor de los trabajadores, por lo que proponemos evaluar: (I) los fueros sindicales y penalizar su uso abusivo; (II) transparentar la contabilidad y auditoría de la gestión financiera de las organizaciones sindicales; (III) hacer públicas la bases de afiliados a los sindicatos y sus padrones electorales para evitar sospechas de los trabajadores y así estimular la sindicalización; (IV) limitar el número de períodos en que un dirigente sindical puede ejercer como tal para promover el recambio generacional y evitar la deslegitimación de las dirigencias dando paso a directivas con nuevas ideas y proyectos.