El descontento con las pensiones y con nuestro sistema previsional no es nuevo. En 2013 el gobierno de la época encargó el Informe de Percepciones en torno al Sistema Previsional que mostró que el sistema previsional se asocia mayoritariamente a contenidos y significados negativos: aprovechador, injusto, complejo, desconocido, poco transparente, entre otros atributos. Posteriormente, la Encuesta de Opinión y Percepción del Sistema de Pensiones en Chile (2015) efectuada por la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones, mostró que la opinión mayoritaria de los chilenos es categórica: el 70% de las personas está muy en desacuerdo con la afirmación “Las pensiones que entrega el sistema de AFP alcanzan a financiar un nivel de vida adecuado”, mientras que el 71% de los pensionados por vejez declara que la pensión que recibe no le alcanza para satisfacer sus necesidades.

En consecuencia, la molestia con las bajas pensiones y con el funcionamiento del sistema previsional existe desde hace tiempo, pero como país no nos hemos hecho cargo de este descontento. Aquí planteamos nuestras propuestas en esta materia.

  1. Incrementar gradualmente la tasa de cotización:Esto permitirá evitar cambios o ajustes abruptos en el mercado laboral, cuya contribución será equivalente para empleados y empleadores. El porcentaje que aportará cada parte aumentará en 1% anual hasta llegar a 3%. De esta manera el incremento total para las cotizaciones llegará a 6%. Sin embargo, creemos que el destino de esos recursos puede ser diferente al de la cuenta de capitalización individual de la AFP, pudiendo ser destinados a otros mecanismos de ahorro previsional voluntario.
  2. Dejar de postergar la cotización de los trabajadores independientes:Pese a que la Reforma Previsional del año 2008 establecía que para 2015 los trabajadores que emiten boletas a honorarios debían cotizar sin excepción por el 100% de la renta imponible para pensiones y accidentes del trabajo, esta iniciativa fue postergada hasta 2018 (Ley Nº20.894). Situación que como partido proponemos dejar de prorrogar debido a que estos trabajadores siguen siendo un grupo vulnerable en términos previsionales y laborales.
  3. Ampliar la obligación de cotizar, al menos por una base equivalente al ingreso mínimo mensual, a aquellos trabajadores que tributan bajo regímenes de renta presunta:Nos referimos, por ejemplo, a los trabajadores del transporte y a otros con regímenes especiales de tributación (suplementeros, pequeños mineros artesanales, etc.).
  4. Igualar la edad legal de pensión de mujeres y hombres a 65 años: Las mujeres chilenas tienen pensiones más bajas que los hombres porque ganan menos, porque tienen más lagunas previsionales, porque jubilan antes y además tienen una mayor expectativa de vida. Por eso, proponemos un ajuste gradual en la edad de jubilación por tramos, esto para no afectar a las mujeres que ya tienen previsto jubilar a los 60 años.
  5. Generar igualdad laboral en pos de mejores pensiones:De forma complementaria proponemos que en paralelo se realicen acciones tendientes a lograr equidad en otros aspectos del mercado laboral que actualmente perjudican a las mujeres y que llevan a que éstas sean excluidas, o que obtengan empleos de menor calidad y con remuneraciones más bajas que las de los hombres por realizar el mismo trabajo.
  6. Transferir a afiliados del régimen de las Fuerzas Armadas al régimen general de pensiones:Creemos que es necesario tener un sistema único y general de pensiones que cubra a todos los trabajadores de manera idéntica. Esto acarrearía múltiples beneficios, entre ellos equidad, transparencia, reducción de los costos administrativos, y mejora de las finanzas públicas. Lo anterior considerando que el gasto público destinado al Sistema de Pensiones Solidarias que beneficia a un millón 300 mil jubilados, es menor al gasto público en pensiones para las Fuerzas Armadas que beneficia solo a 170 mil jubilados de las FFAA y de orden.
  7. Crear del aporte único del Estado a cada chileno recién nacido: En aras de un mecanismo autosustentable de pensiones proponemos que el Estado haga un aporte inicial y único a cada chileno nacido en una cuenta de capitalización individual y que este dinero comience a ser invertido de inmediato. Al pensionarse, el monto aportado por el Estado al momento del nacimiento (reajustado por inflación) se devuelve al Estado y la diferencia se destina a pensión. Este mecanismo de devolución al Fisco es el que permitiría que el sistema sea autosustentable en el largo plazo
  8. Crear un seguro para pensionados dependientes: Basados en la responsabilidad fiscal que nuestro país necesita, como Ciudadanos consideramos prioritario establecer un seguro focalizado en enfrentar la contingencia de dependencia severa en la vejez. Así podremos proteger a los adultos mayores en una etapa en que existe una alta probabilidad de enfermedad y en donde no hay posibilidad de generar ingresos de forma autónoma.
  9. Aumentar la licitación: Una forma de incrementar la competencia entre administradores de fondos de pensión es vía licitaciones (como la de cartera nueva) de la cartera establecida a la administradora de menor costo. Este modelo ha sido muy exitoso y ha reducido las comisiones del sistema, permitiendo que decenas de millones dólares que iban al bolsillo de los dueños de las administradoras se queden en el bolsillo de los afiliados.
  10. Mantener el encaje de 1% de los fondos de pensiones para responder a una rentabilidad mínima garantizada: la idea es agregar nuevos incentivos. Hoy el mecanismo sólo castiga, exigiendo la restitución del mínimo de rentabilidad si se desvía fuertemente a la baja. Esto ha llevado a que las administradoras se diferencien poco en materia de rentabilidad en los distintos fondos, ya que terminan teniendo carteras similares para evitar desviarse mucho del promedio.