La Salud es un pilar fundamental en la búsqueda de la libertad de las personas. Esto requiere de un sistema que brinde las mismas posibilidades a todos los habitantes, sin que el recurso monetario individual sea un factor determinante para recibir atención digna y resolutiva.

Creemos en un sistema de salud que represente lo que queremos como sociedad y que refleje los ideales de Ciudadanos:

  1. Inclusividad, solidaridad, equidad y modernidad. Estos cambios deben ser reflexionados, discutidos y estudiados, para así generar un sistema eficiente y por sobre todo justo para cada uno de los ciudadanos de este país.
  2. Reformar el sistema de atención primaria de salud: Creemos necesario un abordaje integral que reorganice el sistema sanitario. Debemos cuestionarnos si es a través de las municipalidades desde donde se puede lograr el enfoque comunitario propuesto en sus inicios por la OMS, o si se debe dar un giro al sistema para generar verdaderas estructuras territoriales independientes de la gestión política – con visión de largo plazo –, que transformen el sistema desde el nivel comunitario al especializado, desde la prevención hasta el tratamiento de la enfermedad.
  3. Fortalecer el programa nacional de salud del adulto mayor: Es de conocimiento general que la población chilena está envejeciendo y no de manera saludable. El aumento de la esperanza de vida como también el de enfermedades no transmisibles provocan un cuadro de demandas permanentes. Debemos avanzar hacia un sistema que entienda las necesidades del adulto mayor en su más amplia definición, con especial énfasis en las personas postradas.
  4. Mejorar la gestión de reserva de horas oportunas y de baja complejidad: Los cuadros no complejos deberían resolverse en los CESFAM, para evitar el colapso de los servicios de urgencia, especialmente en los tiempos críticos (considerando enfermedades estacionales que tienen una periodicidad definida).
  5. Desarrollar una política de recursos humanos en la atención primaria, con énfasis en la resolutividad: Proponemos un modelo de atención familiar, con especialistas, en esta disciplina, y profesionales afines con contratos e incentivos adecuados, esto con el fin de volver más eficiente el modelo de atención primaria existente en Chile.
  6. Mejorar la gestión: Actualmente nuestra salud pública presenta deficiencias para dar respuesta a las demandas sanitarias de la población, externalizando y comprando servicios a la salud privada del país (según lo señalado en el informe de Dipres se proyecta para el 2017 un gasto de 4,38% del PIB para el ámbito salud, con deuda hospitalaria que asciende a los U$ 950 millones). Por eso creemos que debemos trabajar intensivamente en las tareas de gestión, incluyendo la Subsecretaría de Redes Asistenciales, la División de Gestión de Redes Asistenciales (DIGERA) y Servicios de Salud. Además, creemos necesario que la elección de las jefaturas en esta área deben hacerse a través del Sistema de Alta Dirección Pública (SADP) para terminar con el cuoteo político.
  7. Profesionalizar el sistema de salud: Debemos tener una mirada de empresa pública altamente calificada a nivel del sector prestador (Subsecretaria de Redes), y que sean las autoridades políticas (SEREMIs – Subsecretaria de Salud Pública) las promotoras de la salud pública, para finalmente integrar la visión de la salud pública como disciplina en todo el quehacer del sistema. Esto con el objetivo de que las decisiones sean tomadas sobre la base de conocimientos técnicos, fundados y específicos en conjunto con el diálogo con las organizaciones pertinentes.
  8. Crear un sistema de salud único, con un plan base al que tengan acceso todos los chilenos independiente de su ingreso: Creemos en el sistema de salud chileno como parte de un sistema de protección social basado en la equidad y solidaridad, con un Estado garante en que todos los ciudadanos puedan acceder a una atención digna, y que sus problemas de salud sean abordados de la mejor forma posible.
  9. Mejorar la política salarial para los profesionales de la salud del sector público: Para la retención de los especialistas que Chile necesita debemos generar una política de incentivos adecuados que permita tener una política de remuneraciones que involucre un salario fijo y variable, este último por productividad. Con esto no solo buscamos modernizar el sistema y atraer especialistas, sino también tratar de retenerlos en el sector público.
  10. Buscar una fórmula que permita pagar las prestaciones de salud a valor real: El encarecimiento hospitalario se debe, por una parte, a problemas de gestión (politización del sector técnico) y por otro lado a que el sistema no paga lo correcto por prestaciones, motivo por el que especialistas privilegian el sistema privado. Sin duda es una tarea compleja, pero bien tratada permitiría exigir a los prestadores tanto públicos como privados contar el mismo nivel de excelencia en las prestaciones.
  11. Fomentar el intra-emprendimiento: creemos que es necesario generar un marco estructural donde los profesionales y técnicos puedan desarrollar su trabajo en un entorno desafiante, que estimule la búsqueda de soluciones a los problemas que aquejan a la población, especialmente la más vulnerable. Queremos fomentar el intra-emprendimiento, donde los propios usuarios del sistema, en conjunto con los funcionarios, puedan mejorar la salud de la población.
  12. Hacer diagnóstico claro sobre infraestructura sanitaria: Muchas veces es mejor un hospital viejo que atienda bien a los pacientes, que grandes y modernos hospitales sin los profesionales requeridos, por lo que, si bien creemos necesario invertir en infraestructura hospitalaria, queremos priorizar la mejora de los establecimientos existentes en términos de atención, eficiencia, y calidad.
  13. Crear el Instituto Nacional de Telemedicina de Chile: esto permitiría desarrollar y utilizar centralizadamente, todos los elementos que la tecnología nos entrega para el cuidado y salud de las personas que por motivos geográficos u otras situaciones no puede acercarse a un centro de atención sanitaria.