En el Chile actual nos encontramos con grandes diferencias en la educación, que se inician en la etapa preescolar y persisten durante todo el ciclo educacional. Dichas diferencias son el resultado de un sistema poco equitativo y segregador. Es por esto que se hace necesario darle especial énfasis a la educación en todos los ciclos educativos existentes para romper con este paradigma.

  1. Aumentar las garantías en la primera infancia y mejorar la calidad en la educación inicial: Creemos que es necesario aumentar y garantizar el acceso a la sala cuna y a jardines infantiles en nivel medio mayor de los niños de los tres primeros quintiles. Es prioritario generar oportunidades y medios para aquel sector de la población que no cuenta con los recursos suficientes para acceder a la educación preescolar particular. Además, el gobierno mediante políticas de estado debe preocuparse de este ciclo educativo y debe garantizar el derecho de todos y todas las menores residentes en Chile a recibir una educación de calidad, poniendo especial énfasis en la infraestructura, personal y materiales necesarios para los jardines infantiles y salas cuna. A la vez, consideramos necesaria la construcción de un nuevo curriculum educativo de carácter nacional para estos niveles.
  2. Reconocer y fomentar el perfeccionamiento de las educadoras de párvulos: Hoy las educadoras de párvulos tienen remuneraciones muy bajas que no corresponden a la importante tarea que realizan. Creemos que es importante aumentar sus sueldos, lo que además fomentará que más personas opten por estudiar esta carrera. Además, creemos que deben recibir capacitación constante.
  3. Garantizar liceos técnicos de calidad: Un tercio de nuestros jóvenes, muchos de ellos de familias modestas, asisten a liceos técnicos. Es indispensable modernizar su infraestructura, mejorar su cuerpo docente y alinear sus contenidos con la malla de la educación técnica superior, de esta manera los jóvenes podrán perfeccionarse sin tener que partir de cero al entrar a un CFT o IP como ocurre actualmente. A su vez, debemos acercar la educación técnica a las necesidades de las empresas. Los liceos técnicos deberían tener programas permanentes de colaboración con potenciales empleadores, y publicar indicadores de empleabilidad y desempeño en el mercado laboral de sus egresados.
  4. Mejorar y ampliar los instrumentos de evaluación: Hoy el SIMCE evalúa un número limitado de disciplinas y la señal que envía es que son solo esas las disciplinas relevantes. Se debe avanzar hacia un sistema de evaluación que incluya otras disciplinas y habilidades que son más difíciles de evaluar a través de pruebas estandarizadas. Este movimiento debe estar alineado con los cambios en la selección universitaria para que tengan efecto.
  5. Promover la integración social en liceos de excelencia: La segregación que se ha generado en el sistema educacional, junto con la baja calidad de la enseñanza en la educación municipal, reduce las posibilidades de que los alumnos de estos colegios tengan acceso a los liceos de excelencia. Por ello proponemos aumentar la cantidad de liceos de excelencia a lo largo de todo el país.
  6. Reformar el sistema de admisión universitaria: Un buen sistema de admisión a la educación superior debe estar basado en dos principios: mérito y equidad. El sistema actual no cumple con ninguno de los dos criterios. Proponemos ampliar los instrumentos utilizados para la admisión a la educación superior con el fin de premiar el esfuerzo de los estudiantes más vulnerables. Incorporar herramientas que midan el desempeño relativo como el ranking de notas es una idea bien encaminada, pero es un mecanismo perfectible.
  7. Potenciar la Educación Pública: Proponemos la competencia por fondos de desempeño entre instituciones. Aquí se debe evaluar su pertenencia al sistema de gratuidad como un elemento más que llegue a ponderarse entre otros factores relacionados a la calidad, los que incluyen la vinculación con el medio, la participación democrática estudiantil, y la fortaleza del proyecto institucional.
  8. Garantizar la existencia de asociaciones estudiantiles: Entendiendo y respetando la autonomía de cada proyecto educativo creemos en el avance y promoción democrática de las organizaciones estudiantiles y funcionarias, al observar su incidencia a nivel de gobernanza estudiantil y académica. Creemos que este elemento es un mínimo que debiese incentivarse en todo el sistema y no solo en el plano estatal.
  9. Integración social: Creemos que la inclusión de estudiantes en situación de vulnerabilidad es un deber de todas las instituciones de educación superior (IES) sean estatales o privadas. Es parte de un compromiso con el progreso del país y el rol social que debe cumplir cada institución. Por eso creemos que es fundamental que el Estado promueva la inclusión social en todas las instituciones y no solo en IES Estatales.
  10. Modificar metodologías de financiamiento de la educación superior: Proponemos evaluar la existencia del Crédito con Aval del Estado (CAE), así como también las vías alternativas que puedan implementarse con miras a disminuir el endeudamiento estudiantil. Además, proponemos la ampliación en la cobertura del crédito más allá de IES pertenecientes al CRUCH.
  11. lar y que tengan atribuciones en materia de urbanismo y transporte. La integración de las políticas urbanas y de movilidad requiere la existencia de una autoridad única que pueda adoptar decisiones de inversión, planificación y regulación en general.